La Soberanía Alimentaria (SA) fue integrada en la Constitución ecuatoriana en 2008, en su tercer capítulo, es reconocida como una obligación del Estado y un objetivo estratégico (Asamblea Nacional Constituyente 2008). Este hito colocó al Ecuador dentro de los primeros países en adoptar este marco en su legislación nacional, y luego se unieron otros países como Malí, Bolivia, Nepal y Senegal (Wittman, Desmarais, y Wiebe 2010). La inclusión de la SA en Ecuador se logró gracias a la coalición de múltiples organizaciones que se unieron al proceso constituyente de Montecristi en 2007 (Giunta 2014). El marco de SA no es un hecho aislado en la Constitución, sino un eje que atraviesa varios capítulos de la misma. En la siguiente tabla se resume la presencia de la SA:
Pese a este marco normativo, entre 2007 y 2017, el enfoque de las políticas agrícolas estuvo centrado en la productividad y en la agricultura bajo contrato (Tilzey 2019). Adicionalmente, las políticas públicas no cambiaron la estructura de la tenencia de la tierra y los agronegocios se expandieron, así como sus impactos ambientales (Clark 2017, Tilzey 2019). Además de la falta de voluntad política para promover la SA, la falta de indicadores que midan su avance hace que los programas o políticas carezcan de un objetivo común que pueda evaluarse. Para mitigar este vacío, la Conferencia Plurinacional e Intercultural de Soberanía Alimentaria (COPISA) comenzó un proceso para la construcción de los indicadores de SA.
La base que se utilizó dentro de este proceso fue la de los seis pilares de la SA: alimento para el pueblo, valor a los proveedores de alimentos, localizar los sistemas alimentarios, situar el control a nivel local, promover el conocimiento y las habilidades, y compatibilidad con la naturaleza. El Ministerio de Agricultura y Ganadería, la COPISA y el SISAN fueron los encargados de validar los indicadores elaborados por el grupo de especialistas. En total, se encontraron 36 indicadores que forman parte de los pilares de SA (PRARACC 2024).
Frente a la importancia que cobran los sistemas agroalimentarios ante las multiples crisis y, más aún en medio de la escalada bélica global en la que varios paises han declarando sus políticas alimentarias como un tema de seguridad nacional, es importante evaluar si los indicadores de soberanía alimentaria estan dando cuenta del avance o retroseso de esta política en nuestro país. Para la evaluación se empleará la metodología CREMA (claridad, relevancia, económico, monitoreable y adecuado) (Kusek y Rist 2004). El elemento principal que se evaluará en este boletín será cuán adecuados son estos indicadores respecto a los pilares de la SA, o si siguen reproduciendo el régimen alimentario corporativo (McMichael 2005).
De los indicadores usados, únicamente 12 (33%) tienen concordancia con los pilares de la SA, 17 (47%) indicadores lo hacen parcialmente y 7 (19%) están más alineados con la reproducción del régimen corporativo (ver Tabla 2). El motivo más crítico de esta evaluación se relaciona con la trasposición de la Agricultura Familiar en el marco de la Soberanía Alimentaria. En el mismo portal de información sobre los indicadores de SA se puede ver que los cultivos reportados coinciden con los cultivos asociados al régimen corporativo: cacao, arroz, maíz duro, banano (ver Figura 1). Además, no se cuestiona el origen de los alimentos o de los insumos en otros indicadores, porque si bien los insumos pueden ser orgánicos, estos también pueden ser comprados (Féliz y Melón 2023) y no necesariamente parte de un proceso que construya SA.
Tras la evaluación de los indicadores y sus fuentes de información, podemos concluir que se encuentra una correlación entre los indicadores propuestos y el régimen alimentario corporativo, sin embargo, con el objetivo de aportar a mejorar los indicadores de SA, y contribuir con la COPISA a cumplir con uno de sus objetivos, a continuación, proponemos un nuevo conjunto de indicadores que se encuentra disponible en las mismas fuentes de información que la misma COPISA utilizó para su primer balance, pero que nos fueron tomados en cuenta o tuvieron poca relevancia. A continuación entonctraran el indicador y la fuente de información:
- Alimento para el pueblo
- Importación de insumos y alimentos (Banco Central del Ecuador)
- Precios de los alimentos (Banco Central del Ecuador)
- Número de mercados vs supermercados (catastros municipales)
- Valorar a los proveedores de alimentos
- Pobreza multidimensional, por género y etnia (INEC).
- Tipo de currículo de los bachilleratos: convencional, agroecológico, orgánico (MINEDUC).
- Localizar los sistemas alimentarios
- Presupuesto para organizaciones por tipo de cultivo (MAG).
- Porcentaje de alimentos producidos en contraste con cultivos para la exportación y agroindustria (ESPAC).
- Situar el control a nivel local
- Superficie agrícola por tipo de cultivo (ESPAC).
- Disponibilidad de agua en contraste con otras actividades (minería, agroindustria, acuacultura)
- Promover el conocimiento y las habilidades
- El destino del crédito público por cultivo, por sexo, por tamaño de UPA (Ministerio de Agricultura y Ganadería).
- Disponibilidad de riego según tipo de cultivo (ESPAC).
- Naturaleza de la asistencia técnica (MAG).
- Compatibilidad con la naturaleza
- Superficie agrícola con seguro por tipo de cultivo (ESPAC).
- Índice de agrobiodiversidad (ESPAC).
- Tipo de labranza (ESPAC).
A manera de conclusión
La Constitución de Montecristi nació como un proyecto en el que las organizaciones sociales pudieron colocar diversas innovaciones, una de ellas fue la inclusión de la Soberanía Alimentaria como una estrategia nacional. Esta implementación no fue algo meramente de enunciación; el marco de Soberanía Alimentaria está presente en capítulos que van desde lo económico hasta lo energético. Es más, una de las críticas a la SA en el mundo ha sido que tiende a sistemas locales, sin embargo, en la Constitución se plantea una estrategia con países vecinos para impulsarla como bloque.
El marco creado da las pautas para alcanzar SA en el país, sin embargo, las políticas han estado lejos de implementarse; incluso en el periodo progresista se dio preferencia a la búsqueda de la productividad de los agronegocios en lugar de impulsar la SA. Uno de los elementos que faltan es una métrica auténtica que garantice que las políticas y programas se encaminen a alcanzar SA. Como se mostró, no solo los indicadores propuestos por la COPISA no cumplen con este propósito, sino que algunos de ellos pueden estar más relacionados con fortalecer las estructuras actuales, incluso cuando existe información disponible para elaborar indicadores más precisos que apoyen mejores propuestas para el agro. Aportemos para que esto cambie en un contexto en el que la alimentación se ve amenzada.
*Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las del Instituto de Estudios Ecuatorianos y del Observatorio del Cambio Rural.
Referencias:
Asamblea Nacional Constituyente. 2008. Constitución de la República del Ecuador. Quito: Asamblea Nacional.
Clark, Patrick. 2017. “Neo-developmentalism and a “vía campesina” for rural development: Unreconciled projects in Ecuador’s Citizen’s Revolution.” Journal of Agrarian Change 17 (2):348-364. doi: 10.1111/joac.12203.
Féliz, Mariano, and Daiana Elisa Melón. 2023. “Beyond the green new deal? Dependency, racial capitalism and struggles for a radical ecological transition in Argentina and Latin America.” Geoforum 145:103653. doi: https://doi.org/10.1016/j.geoforum.2022.10.010.
Giunta, Isabella. 2014. “Food sovereignty in Ecuador: peasant struggles and the challenge of institutionalization.” The Journal of Peasant Studies 41 (6):1201-1224. doi: 10.1080/03066150.2014.938057.
Kusek, Jody Zall, and Ray C. Rist. 2004. “Selecting Key Performance Indicators to Monitor Outcomes.” En Ten Steps to a Results-Bases Monitoring and Evaluation System, 65-79. Washington D.C.: The World Bank.
MAG. 2024. “Indicadores Soberanía Alimentaria.” Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. https://sipa.agricultura.gob.ec/index.php/indicadores-soberania-alimentaria.
McMichael, Philip. 2005. “Global Development and The Corporate Food Regime.” En New Directions in the Sociology of Global Development, editado por H. Buttel Frederick and McMichael Philip, 265-299. Emerald Group Publishing Limited.
PRARACC. 2024. Informe final de proceso metodológico para la construcción de indicadores para el sector Soberanía Alimentaria. Editado por Reporte y Verificación (MRV) de la adaptación al cambio climático del sector Soberanía Alimentaria Implementación (piloto) de indicadores para el Sistema de Medición, Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. Quito: Proyecto Regional Andes Resilientes al Cambio Climático.
Tilzey, Mark. 2019. “Authoritarian populism and neo-extractivism in Bolivia and Ecuador: the unresolved agrarian question and the prospects for food sovereignty as counter-hegemony.” The Journal of Peasant Studies 46 (3):626-652. doi: 10.1080/03066150.2019.1584191.
Wittman, Hannah, Annette Desmarais, and N. Wiebe. 2010. “The origins and potential of food sovereignty.” Food Sovereignty: Reconnecting Food, Nature and Community:1-14.
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David Singaña Tapia
Investigador del OCARUIngeniero en Ciencias Económicas, Master en Desarrollo Territorial Rural, realiza sus estudios de doctorado en la Universidad Justus Liebig – Giessen, Alemania.
Integra el grupo HINASES (Human-nature Interactions in Agricultural Socio-Ecological Systems).
Líneas de investigación y publicación: Soberanía Alimentaria, Agricultura Familiar y Acuerdos Comerciales.










