Ecuador: entre la baja inversión extranjera y alimentos más costosos

"Los movimientos migratorios rurales no son nuevos y son parte de los retos que enfrenta la producción alimentaria desde hace décadas". Foto ~ Kata Herrera

1. Inversión extranjera y remesas

La gestión económica del actual gobierno se caracteriza por la búsqueda de soluciones externas a las dificultades del país, sin embargo, éstas no resuelven los problemas más básicos[1]. Pero tampoco son un aporte importante si se compara con las remesas de migrantes[2]. Uno de estos ejemplos fue la promoción de los 1299 millones de dólares como inversión extranjera, en el portal del Ministerio de Economía y Finanzas se menciona que el país: “atrae más capital, más oportunidades y más desarrollo” (MEF 2026).

Esas oportunidades y ese desarrollo distan de las cifras de las remesas en este año, mientras que la inversión directa (ID) creció (ver Figura 1), las remesas también lo hicieron y la diferencia entre remesas e ID pasó de 6093.76 millones de dólares en 2024 a 6430.24 en 2025. La figura 1 muestra la gran brecha entre las remesas y la ID. Lejos de un país de oportunidades, como dice el MEF (2026), cada vez el trabajo de los ecuatorianos en el exterior aporta más a la economía nacional.

Si bien no se cuentan cifras específicas sobre la migración de personas de la ruralidad, sí se puede tener un indicio de los efectos del abandono del campo a través del destino de las remesas. En 2008, las remesas destinadas al sector rural rozaban los 49 millones de dólares, mientras que en 2024 esta cifra ya ascendía a 86,21 millones de dólares (BCE 2026a). Los movimientos migratorios rurales no son nuevos y son parte de los retos que enfrenta la producción alimentaria desde hace décadas (Chiriboga y Wallis 2010).

2. De la alimentación más costosa

En el país cada día se deteriora la producción y el acceso a la comida, y el reciente incremento del IVA en un grupo importante de alimentos básicos puede acelerar una crisis.

El anuncio de las medidas impositivas se dio el 26 de marzo de 2026 mediante la circular Nro. NAC-DGECCGC26-00000002: este incluía los siguientes productos alimenticios: pulpas, jugos de frutas, carnes de origen animal que hayan sido cocidas, aderezadas, marinadas y otros; mezclas de carnes con otros productos que no tengan 0% de IVA; leche de producción nacional deslactosada, descremada, semidescremada, saborizada o fortificada con vitaminas, minerales u otros, además de productos de panadería que se señalan en esa misma circular (SRI 2026a). Al poco tiempo de esta circular, el Servicio de Rentas Internas dio un paso atrás en ciertos productos, y emitió otra circular el día 2 de abril de 2026, en ella se establece que la leche que haya sido separada de su grasa láctea no se incluye, siempre que no se agreguen otros aditivos, y además exime del impuesto a un grupo de panes (SRI 2026b). Esta es una muestra del manejo poco planificado de las iniciativas gubernamentales.

Estas medidas no solo suscitan dudas en los productores, sino también en toda la cadena alimentaria, incluidos los consumidores. El aumento del IVA y la eliminación del subsidio a los combustibles ya afectaron a los precios de los alimentos[1]. Si acceder a los alimentos cada vez se vuelve más caro, también lo hace tener una dieta saludable. En tan solo 7 años (2017-2024), el costo diario de una dieta saludable por persona se incrementó en 1,06 dólares (42%) (ver Tabla 1). En contraste con nuestros vecinos, nuestra dieta saludable es menos costosa, sin embargo, en comparación con Perú, una proporción poblacional menor se incorporó al grupo de personas sin acceso a una dieta saludable (8,6%), en contraste con el 23% de aumento en Ecuador (FAO 2026). Esto puede ser un síntoma, del deterioro en los ingresos de la población. En Colombia, con un aumento mucho mayor en el costo (64,4%), la proporción de población sin acceso a una dieta saludable tiene un solo punto porcentual más que en Ecuador (FAO 2026).

En el primer trimestre de 2026 se firmó un acuerdo comercial recíproco con Estados Unidos y esto puede usarse como un argumento para bajar los precios de los alimentos por medio de la importación. De hecho, el proceso de importación en ciertos alimentos ha aumentado entre 2017 y 2024; por ejemplo, pasamos de importar 19 mil toneladas de papa en 2017 a más de 29 mil toneladas en 2024. En el mismo periodo se dejaron de producir 117 mil toneladas en Ecuador. Si bien la proporción de papas importadas en contraste con las producidas sigue siendo baja (13%), no es menos cierto que el proceso de importación de otros alimentos puede seguir el camino del trigo, del cual actualmente solo producimos el 0,84% del total disponible en Ecuador (MAG 2026).

A manera de conclusión

El gobierno de Daniel Noboa no deja de tomar decisiones sin un claro análisis de la cadena productiva de los alimentos en Ecuador. La reciente imposición de impuestos a un grupo de alimentos no es una señal ajena a las decisiones que se han tomado a lo largo del gobierno de Noboa. Las dificultades para el acceso y producción de alimentos comenzaron con el alza en tres puntos del IVA, y fueron seguidas por la eliminación del subsidio a los combustibles. En el último trimestre se suman la firma del acuerdo comercial con Estados Unidos, la imposición inicial de una tasa arancelaria a Colombia de 30% —la cual posteriormente se incrementó al 100%— y la imposición de IVA a un grupo de alimentos. Tratar de maquillar estos hechos con un supuesto éxito de la inversión extranjera no hace más que recrudecer las múltiples crisis que atraviesa el país, en las que el tema alimentario ni siquiera parece ser una prioridad para el gobierno actual.

*Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las del Instituto de Estudios Ecuatorianos y del Observatorio del Cambio Rural.

Notas:

[1] Ver La mirada en lo externo, y la desidia en lo interno: Ecuador exportador. – Ocaru

[2] Ver  De la lucha arancelaria a los territorios rurales: ¿Qué pasa con los aranceles entre Colombia y Ecuador? – Ocaru

[3] Ver: ¿Trabajar más para acceder a un postre?El Ecuador en medio de un nuevo ajuste – Ocaru

Referencias

BCE. 2026a. Flujo de remesas de trabajadores. Editado por Estadísticas del Sector Externo. Quito: Banco Central del Ecuador.

BCE. 2026b. Inversión Directa por País de Origen. Editado por Estadísticas del Sector Externo. Quito: Banco Central del Ecuador.

Chiriboga, Manuel, and Brian Wallis. 2010. Diagnóstico de la pobreza rural en Ecuador y respuestas de política pública. Ecuador: RIMISP.

FAO. 2026. Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). Editado por Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Roma.

MAG. 2026. Hoja de Balance de Alimentos (HDBA). Editado por Sistema de Información Pública Agropecuaria. Quito: Ministerio de Agricultura y Ganadería.

MEF. 2026. Políticas del Gobierno de Daniel Noboa impulsan el crecimiento de la inversión extranjera directa que alcanzó los USD 1.299 millones en 2025. Quito: Ministerio de Economía y Finanzas.

SRI. 2026a. CIRCULAR NRO. NAC-DGECCGC26-00000002. Editado por Dirección General del Servicio de Rentas Internas. Quito: Servicio de Rentas Internas.

SRI. 2026b. CIRCULAR NRO. NAC-DGECCGC26-00000005. Editado por Dirección General del Servicio de Rentas Internas. Quito: Servicio de Rentas Internas.

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David Singaña Tapia

Investigador del OCARU

Ingeniero en Ciencias Económicas, Master en Desarrollo Territorial Rural, realiza sus estudios de doctorado en la Universidad Justus Liebig – Giessen, Alemania.

Integra el grupo HINASES (Human-nature Interactions in Agricultural Socio-Ecological Systems).

Líneas de investigación y publicación: Soberanía Alimentaria, Agricultura Familiar y Acuerdos Comerciales.

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