Entrevista a Benjamín Macas. Campesinos, TLC’s y agricultura en Ecuador

Introducción

Similitudes y diferencias entre los campesinos en Europa y en Ecuador. Mientras en Europa se ha logrado frenar momentáneamente la firma con el Mercosur, en Ecuador los sectores empresariales y la Asamblea Nacional aprobaron el 7 de febrero de 2024 un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Ecuador y la República Popular China. Ante este contexto les invitamos a leer la siguiente entrevista a Benjamín Macas[1] , integrante de la Confederación Campesina Agroecológica del Ecuador – CCAE, para entender la dinámica de cómo realmente operan este tipo de acuerdos internacionales, sus posibles impactos en nuestros agricultores y las dificultades que enfrenta el campesinado ecuatoriano para la movilización y la resistencia.

Benjamín, tú has venido siendo partícipe de varios espacios críticos sobre los TLCs, podrías hacer un análisis más profundo de cómo funcionan ya en la práctica, cómo ejercen determinadas formas de poder y qué hacen las poblaciones para resistir.

Para esto podríamos acercarnos al significado de un TLC y abrir el velo del secretismo que cubre su esencia, y cómo el desconocer esto también nos lleva a la inmovilidad o la protesta.

Tomemos como referencia la devastación del agro y de la sociedad mexicana provocada por 30 años de aplicación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá). Acuerdo que ha generado una violencia y horror interminable. Quienes han sufrido los impactos de este tratado lo caracterizan de dos formas.

Primero, como una “herramienta de desvío de poder”. Es decir el país que firma un TLC con Ecuador sea la UE, China u otro, representa un nuevo atractivo de ingreso a su mercado, esto es rebajar aranceles para productos de agroexportación de Ecuador, cifra que se aproxima a los mil millones de dólares cada año en rebajas arancelarias y que se convierten en nuevas ganancias para el sector empresarial.

Pero esto no es gratuito, de ninguna manera, ¿qué pide a cambio la potencia industrial con la que firmamos el TLC?… entre otras cosas, tiene interés en ampliar inversiones y extraer materias primas, minerales, pero como estas se hallan en territorios habitados por pueblos y comunidades, compromete al Estado a cambiar su rol de regulador, de garante de derechos, ha convertirse en un Estado guardián de los derechos de los intereses del capital privado transnacional y nacional.

…y ¿ cómo lo hacen?

Generando instrumentos para el cierre de canales jurídicos que protegen a la población, desmantelando las leyes que impulsan derechos colectivos y protegen ámbitos comunes. Esta situación podemos ver que ya se está empezando a dar en el Ecuador con la aplicación del derecho a la consulta previa, por ejemplo. Ahí se puede reconocer cómo un TLC termina operando como instrumento de desvío de poder a favor de la potencia con la que se firma.

Segundo, la otra figura que podemos utilizar para tratar de ver la letalidad que representa la firma de TLCs para un país como el nuestro, y que también proviene del tribunal permanente de los pueblos que juzgó los impactos del TLC en el pueblo mexicano, es que tales acuerdos son un ataque sistemático y estructural a la cultura y a la identidad de los pueblos.

Y lo que ha dicho el escritor mexicano Bonfil Batall sobre el tema vale la pena mencionar, en sus palabras estos acuerdos “terminan impidiendo la realización de un futuro propio de país”, consecuente con la propia historia, con los múltiples gérmenes de futuro de las culturas, en nuestro caso de los pueblos y las comunidades pesqueras, costeras, andino y amazónicas, es decir podríamos hablar de un desvío del futuro en Ecuador cada vez que firma un TLC.

Esto significa, que a más libre comercio los monocultivos se expanden tierra adentro, en la llanura costera. Arrasando con el bosque tropical y el curso de los ríos, y las comunidades que allí habitan, causando estragos en los valles interandinos. Y cabe mencionar que ahora existen incentivos para su expansión en la Amazonía.

De igual forma a más libre comercio, se dan facilidades para que puedan expandirse  los capitales transnacionales de distinta procedencia. Estas empresas tienen interés en los minerales que se hallan en el subsuelo, a lo largo de los andes y en las tierras de la Amazonía. La mayoría de estos territorios aportan alimentos de subsistencia y excedentes que abastecen al mercado interno.. Son tierras vitales porque son zonas de asentamiento de comunidades indígenas y campesinas y de recarga y regulación hídrica, que alimentan cerca de una docena de cuencas hidrográficas, donde se sitúan las tierras de cultivo tanto de subsistencia, como de exportación, es decir son los soportes vitales de la soberanía alimentaria y de la generación de excedentes para la economía del país.

Entonces, los TLCs terminan convirtiéndose en las bisagras que articulan el despojo agrario, vía expansión de monocultivos, con el despojo minero y extractivo, que se encamina cada vez más a la minería a cielo abierto.

Esto nos lleva a un escenario de devastación. Por un lado, la destrucción que desciende de las actividades mineras de las faldas de los andes terminaría encontrándose con la avanzada de monocultivos de la costa. Un encuentro de dos procesos de devastación, de destrucción de los sistemas de recarga hídrica de los andes y contaminación de los remanentes de agua en un contexto de cambio climático. Todo esto podría llevarnos a procesos amplios de desertificación en las llanuras costeras y amazónicas, y a crisis de abastecimiento de agua en ciudades importantes.

Por ello, los TLCs se constituyen como respuestas para satisfacer ambiciones de acumulación de una parte del empresariado del país, y que ofrecen un sacrificio demasiado alto de nuestros territorios, todo para conseguir algunas rebajas arancelarias, pero que tienen proyecciones suicidas y ecocidas.

¿Y qué está pasando con la movilización social en las zonas donde los impactos que tú describes ya son visibles?

¿Por qué los pueblos no se movilizan, o es insuficiente su movilización? Porque ahora, por razones que hemos anotado anteriormente, tenemos amplios sectores del pueblo adormecidos. Esperemos que cuando despierten no sea demasiado tarde para actuar.

Partiendo de tu análisis ¿Cuál sería la relación en Ecuador entre las firma de TLCs y el sector de la agricultura?

En estudios de la política agraria del país, en debates recientes, podemos ver que en el país se siguen expandiendo los monocultivos de exportación, con políticas de subsidio para este sector, en detrimento de la agricultura campesina y de la producción para el mercado interno, lo cual se ha reflejado también en intentar avanzar en leyes, para zonificar la agricultura, imponer líneas productivas para avanzar en la transición de la agricultura campesina a agricultura empresarial y de exportación, sometida a las cadenas de valor, dependientes del mercado, y con nuevas iniciativas de vínculo al capitalismo verde, al mercado de carbono, a la digitalización de la agricultura, al igual que se ha tratado de debilitar e incluso de eliminar la ley de soberanía alimentaria.

Pero también podemos percibirlo como una muestra de un desbalance en las fuerzas políticas del Ecuador, donde se expresa la fortaleza del sector agroexportador en la costa, su crecimiento en la sierra y la emergencia de producción empresarial con aspiraciones de exportación en la Amazonía, como se lo pudo ver en los debates de la asamblea, previos a la firma del TLC con China y por otro lado, podemos ver el debilitamiento del sujeto social, de la representación campesina, trabajadores en general.

Ecuador ya tiene varios TLCs ¿qué impactos has visto en la agricultura por los TLCs firmados por los anteriores gobiernos… sobre todo el firmado con la UE en 2016?

Previos a la firma del tratado del TLC con la Unión Europea, sectores sociales preocupados por el tema, generaron una serie de análisis. Se anticipó que el sector más afectado iba a ser la agricultura campesina, los pequeños e incluso medianos productores.

También se planteó que el sector más sensible iban a ser los pequeños productores de lácteos, un sector que da empleo a alrededor de 700.000 productores. Asimismo se preveía la afectación por posible ingreso de algunos productos agrícolas como papa, arveja, frutales y otros libres de aranceles.

Estos temores se confirmaron en el caso del ingreso de lácteos libres de aranceles. Hay estudios que demuestran la subida de costos de producción y la dificultad para competir en precios con los lácteos de la UE, lo cual está provocando el debilitamiento o el cierre de pequeñas lecherías o procesadoras, esto ha traído desempleo y empobrecimiento en sectores a lo largo de la sierra, caída del precio de la leche en la frontera norte, etc.

Pero obviamente el tratado tiene otros rubros de afectación como las compras públicas, que se vuelven más atractivas para empresas europeas, marginando a empresas nacionales y afectando negativamente el empleo, la aplicación de normas de propiedad intelectual en proceso de implementación y desde luego, la protección a inversiones extranjeras que se hallan en el trasfondo de los TLCs.

Acabamos de firmar un TLC con China ¿qué consecuencias traería para la agricultura?

A raíz del debate realizado en la asamblea en el mes de enero de este año (2024), se evidenciaron los términos del “tratado”, por ejemplo, los beneficios que tendrán los agroexportadores, como la rebaja de aranceles para sus exportaciones, siendo el camarón uno de los más importantes, además de la posibilidad de exportar algunos rubros de lo que se denomina productos no tradicionales, frutas exóticas de la Amazonía por ejemplo.

En el caso de la agricultura, el TLC con China permitiría el ingreso de insumos libres de aranceles, es decir, abre la puerta al ingreso de pesticidas y semillas transgénicas, dado que en China se halla actualmente la empresa Singenta, una de las más grandes del mundo en producción de herbicidas, pesticidas y semillas transgénicas.

Además el Ecuador permite el ingreso de productos manufacturados, libres de aranceles. Esto pone en riesgo a una población de más de dos millones de habitantes que dependen del empleo en este sector, es decir pone en riesgo los procesos incipientes de industrialización en el país.

El Estado ecuatoriano se comprometió a dar garantías jurídicas a los capitales de China, inversiones que pueden estar dirigidas a la explotación petrolera o minera, incluso estas inversiones también podrían llegar a promover la minería en el lecho marino, para todo esto el Estado renuncia al ejercicio de derechos colectivos, sociales o ambientales de los pueblos.

En este sentido, considero que las consecuencias no son solo para la agricultura sino para la soberanía alimentaria; para la soberanía del Ecuador en su conjunto y las posibilidades de futuro como país.

¿Cómo ves la resistencia de las organizaciones sociales a los TLCs?

Anteriormente decíamos que la firma de los TLCs expresan un desbalance de las fuerzas políticas en el país. Así el sector campesino, el sindicalismo, los trabajadores urbanos e inclusive pequeños empresarios manufactureros, que anteriormente resistieron a la firma de los TLCs, ahora por diversos procesos han sido debilitados y fragmentados. Este es el resultado de un ejercicio de la política desplegado, sobre todo, en la década anterior, que responde a la propia necesidad de profundización del neoliberalismo.

Así en el tiempo previo a la firma del TLC con la Unión Europea (2016), se generaron elementos analíticos y espacios de información desde algunas organizaciones sociales, que a todas luces fueron insuficientes para conseguir una movilización importante de la población afectada. Por ende no se logró conseguir una moratoria a la firma de este tratado.

Cabe señalar que después de alcanzar la firma del tratado de libre comercio con la Unión Europea durante el correato, el gobierno neoliberal de Guillermo Lasso (2021 – 2023) anunció la intención de alcanzar la firma de diez TLCs más, siendo posiblemente el TLC con China el quinto tratado en firmarse, concretado en el gobierno de Daniel Noboa. En este último TLC, el gobierno ha adoptado una política de información reservada para el público, lo cual impidió conocer el alcance de los temas negociados y por consiguiente, imposibilitando un nivel mínimo de información.

¿Por qué crees que la resistencia a los TLCs no genera una movilización nacional que logre suspender estas firmas?

Esto lo podemos atribuir a la fragmentación y el debilitamiento del sujeto social campesino y de la organización de los trabajadores urbanos. Situación que refleja un proceso de despolitización, no solo del movimiento social sino de la sociedad en su conjunto, que tiene que ver a su vez con la renuncia al ejercicio del pensamiento crítico, al abandono del análisis y la formación política. Todo este proceso viene de la mano con las políticas de acceso al consumo de sectores populares y de ascenso social de los sectores medios, que los vuelve fácilmente permeables al discurso de prosperidad, desarrollo y progreso, que en realidad son políticas de despojo, como las venimos analizando.

Parte de este desbalance de fuerzas lo podemos ver también en el rol de los medios de comunicación convencionales, aliados al sector empresarial exportador, importador y extractivista. Se publicita abundante propaganda que apunta a los beneficios que se van a obtener con los TLCs, aparentando que estos son para el conjunto del pueblo, pero omiten las consecuencias para la biodiversidad (suelo-biosfera), en general para la vida.

Este debilitamiento del sector social corresponde también con las nuevas formas de control social alcanzadas por el poder transnacional que cruza las estructuras nacionales a través de la digitalización, siendo la forma más efectiva de configurar subjetividades, es decir, domesticar el pensar y ligar a las personas a las estructuras de consumo de mercancías. Esto lo vivimos con mayor fuerza desde la pandemia o más bien plan-demia, que significó a nivel planetario un ensayo del miedo, de encierro, de silenciamiento, de inmovilización, para imponernos políticas y legislaciones de despojo de derechos. 

Recuerdo que en términos de comunicación a finales del siglo anterior contábamos con una serie de periódicos y revistas como: Punto de vista, Revista nueva, revistas de filosofía, de análisis agrario y otras, que hacían un contrapeso a la información oficial. Ahora, más que nunca, es necesario hacer un esfuerzo por volver a generar instrumentos de formación de la conciencia social y popular.

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Entrevista Benjamín Macas

Notas

[1]  Benjamín Macas

Integrante de la Confederación Campesina Agroecológica del Ecuador (CCAE), forma parte del consejo político continental del MAELA, e integra el Frente Nacional contra el despojo minero (FNA).

[2] Créditos:

Entrevistador: Esteban Daza.

Corrección y edición de texto: Esteban Daza, Gabriela Vanegas Carrera.

Foto: Cortesía del entrevistado.

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Equipo OCARU

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