EEUU ENVÍA A ECUADOR MÁS DE 100 CONTENEDORES MENSUALES CON SUS DESECHOS PLÁSTICOS

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Monitoreo de Noticias

Fecha de publicación

enero 25, 2021

PLAN V

Desde el 2019, Plan V siguió las pistas que dejó un reportaje de The Guardian sobre el envío de desechos plásticos de Estados Unidos a países en vías de desarrollo y con mala gestión de residuos. Los datos revelan que Ecuador se ha convertido en el tercer país de América Latina que más importa estos desperdicios, que además llegan sucios o mezclados. También ocupa el decimotercer lugar de los países que más desechos importa desde California. Este es el estado norteamericano que más envía residuos en el mundo. Puertas adentro, no hay controles, pese a la normativa existente. Las autoridades no tienen respuestas y más bien entregaron cifras contradictorias.

Un dato sobre las exportaciones de desechos plásticos de Estados Unidos llamó la atención de organizaciones internacionales, en agosto de 2020. En ese mes se registró un récord de exportaciones a cuatro países y uno de ellos fue Ecuador. The Last Beach Cleanup, una iniciativa independiente que busca reducir la contaminación de plásticos, dio la alerta. Informó que hacia Ecuador se habían registrado exportaciones de 1,1 millones de kilos (1.100 toneladas) de este tipo de residuos. Eso significó el envío de siete contenedores por día o 210 contenedores en un solo mes.

La cifra de agosto superó el promedio de contenedores con desechos plásticos que arriban al país desde Norteamérica. En los dos últimos años, al Ecuador han llegado 14.988 toneladas de estos residuos procedentes de ese país. Eso es igual a 555 volquetas llenas de desperdicios.

Pero esas más de 14.000 toneladas significan también el envío de 2.820 contenedores de transporte marítimo en dos años, lo que a su vez implica 117 contenedores mensuales. De esos 2.820 contenedores, 1.552 arribaron en 2020, una cifra mayor a la registrada en 2019. Pese a la pandemia, los cargamentos con este tipo de desechos han aumentado.

Desde noviembre del 2019, Plan V -con el apoyo de la Universidad Andina Simón Bolívar y de la Alianza Basura Cero Ecuador- ha seguido las pistas que dejó el reportaje de The Guardian titulado ‘¿A dónde va tu plástico? Investigación global revela el sucio secreto de Estados Unidos’. Este artículo menciona que Estados Unidos ha enviado millones de toneladas de este material, sobre todo a países en vías de desarrollo con malas regulaciones ambientales. Gran parte de lo que Estados Unidos envió estaba contaminado con comida o tierra, o no era reciclable y debía ser desechado de nuevo en el país de destino. Ecuador fue el único lugar en América Latina que formaba parte de una lista de 11 países cuyos datos fueron levantados por el medio londinense.

Los nuevos datos e informaciones obtenidas por este medio revelan que a Ecuador están ingresando grandes cantidades de desechos plásticos sucios y mezclados con otros productos u otros tipos de plásticos, sobre todo aquellos que vienen desde Estados Unidos. Para esta investigación fueron enviadas 16 solicitudes de entrevistas a las empresas importadoras, pero solo tres aceptaron. Estos empresarios coincidieron en que no traen basura sino materia prima. Esto será ampliado en la segunda entrega de esta investigación.

Mientras tanto, miles de toneladas de desechos han ingresado al país sin ningún control, aunque hay normativa nacional que regula estos movimientos desde el 2015. Además, Ecuador es suscriptor del Convenio de Basilea, cuya enmienda para poner freno al comercio mundial de desechos plásticos entró en vigencia el pasado 1 de enero.

¿Por qué este tema debe preocupar al Ecuador? María Fernanda Soliz, académica y coordinadora de la Alianza Basura Cero Ecuador, afirmó que la importación de desechos plásticos es una “aberración”. Con este movimiento transfronterizo, agregó, Ecuador se convierte en un patio trasero al recibir la basura plástica de otros países que no la desean. Agrega que esta situación atenta contra los derechos de la Naturaleza, establecidos en la Constitución, y su principio básico que es garantizar la regeneración de sus ciclos vitales.

“Lo hacen en nombre del discurso de economía circular, intentando convencernos que no se trata de desechos sino de materia prima, en un país donde se sigue enterrando el 96% de sus residuos”. Soliz explica que de ese 96% de basura, el 25% corresponde a plásticos, que podrían ser recuperados y reutilizados, en lugar de acudir a estas importaciones. “Además podrían venir contaminados o traer sustancias peligrosas porque no tenemos ni la tecnología ni la institucionalidad estatal para ejercer procesos de control apropiados”.

La Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA, por sus siglas en inglés) coincide con este criterio. Magdalena Donoso, su coordinadora regional, contó que hay crecientes esfuerzos investigativos y de divulgación se están realizando para revelar las verdaderas tendencias, números, impactos actuales y potenciales en relación al comercio transfronterizo de residuos, en particular de plásticos en América Latina. Su temor lo plantea en pregunta: “¿Cuántos residuos y en qué condiciones están llegando a los países de América Latina, siendo los países de nuestro continente usados como patio trasero de la basura que los países más ricos no quieren gestionar?”.


Pacas con estas botellas de plástico viajan por todo el mundo en contenedores de transporte marítimo. Las potencias mundiales en lugar de gestionar su propia basura la envían a países en desarrollo como Ecuador. Foto: Alianza Basura Cero Ecuador

Ecuador, el tercer país de América Latina que más desechos plásticos recibe

Tras cruzar una base de datos de Datasur sobre las importaciones ecuatorianas y los registros oficiales de comercio exterior de Estados Unidos a los que accedió este portal, fue posible desmenuzar y ampliar esa información. Datasur es una firma especializada en comercio exterior y gracias a una alianza periodística con la Revista Gestión se logró obtener registros de estas importaciones en Ecuador entre 2014 y 2020.

Los datos revelan que Ecuador ha traído desechos plásticos desde 37 países. Pero principalmente desde Estados Unidos, desde donde ha llegado el 36% de esos materiales que consumen las industrias ecuatorianas.

En agosto pasado, cuando se reportó sobre esos grandes cargamentos que salían de Estados Unidos, Ecuador apareció en el reporte The Last Beach Cleanup junto a Malasia, Vietnam y México. Estos países recibieron entre 6.700 y 12.000 toneladas en un solo mes. Esas cifras superan los cargamentos hacia Ecuador, pero ambientalistas norteamericanos se preguntaron por qué un país tan pequeño recibe grandes cantidades de estos desechos. La respuesta está en que esos materiales son usados por grandes recicladoras asentadas en el Ecuador. Este tema será ampliado en la segunda parte de esta investigación.

Estas cifras aparecen en un momento en que las exportaciones totales de residuos plásticos desde Estados Unidos han aumentado. Entre enero y agosto de 2020, se registró un incremento del 32% de estas exportaciones a países con mala gestión de residuos, sobre todo al Asia. Los países que reciben la mayor cantidad de residuos plásticos desde Norteamérica son Malasia, Turquía, Vietnam, Tailandia e Indonesia.

Malasia, por ejemplo, no solo tiene una mala gestión de desechos sino también altas tasas de contaminación por plástico en los océanos. En agosto de 2020, arribaron a sus puertos 75 contenedores por día o más de 2.000 contenedores mensuales con estos materiales. Malasia ha sido calificada como el nuevo vertedero de desechos plásticos del mundo, después de que China prohibiera las importaciones de este tipo de residuos desde Estados Unidos. Malasia, que casi duplica en población a Ecuador, importó 12.000 toneladas en agosto de 2020.

Ecuador está lejos de esa cifra. Pero hay similitudes con las importaciones que realiza Malasia. Por ejemplo, el estado de California es el principal exportador de residuos plásticos a ese país asiático. De acuerdo con esa iniciativa internacional, California lidera las exportaciones de residuos plásticos a países con mala gestión de residuos. Ecuador se encuentra entre los trece países, junto con México y El Salvador, que reciben más desechos plásticos procedentes de California.

Hasta agosto del 2020, que son las últimas cifras que estuvieron disponibles, Ecuador recibió 1,4 millones de kilos (1.400 toneladas) de desechos plásticos desde California y 1,3 millones de kilos (1.300 toneladas) desde Misisipi, según la base de datos de libre comercio internacional de EEUU, USA Trade Online. Desde California y Misisipi se importaron sobre todo desperdicios de polímeros de etileno.  Este es uno de los polímeros más simples y por lo tanto el plástico más común. Con este material se fabrican desde botellas, bolsas, tuberías hasta hilos, cables y películas.

Esas cifras han convertido al Ecuador en el tercer mayor receptor de residuos plásticos de Estados Unidos en América Latina, solo por detrás de México y El Salvador. Los movimientos de estos desechos se mantuvieron, pese a la pandemia. En los primeros ochos meses del 2020, solo en abril no hubo exportaciones hacia Ecuador. A partir de mayo empiezan a crecer y en solo tres meses los envíos superan los niveles registrados antes de la pandemia: de 835,541 kilos en febrero pasó a 1,059,766 kilos en agosto.

Ninguna autoridad supervisa los desechos plásticos que llegan a Ecuador

A través de la partida 3915, empresas asentadas en Ecuador traen “desechos, desperdicios y recortes plásticos”. Aquellas denominaciones resultan amplias para entender lo que llega al país. Con la base de Datasur fue posible analizar la importación de 20.982 toneladas, desde 2014 hasta 2020. De ellas, el 77% correspondió a la denominación de desperdicios plásticos, sin ningún detalle. Más adelante, en las entrevistas con empresarios, se supo que gran parte de esos desperdicios son de tuberías de riego para la agricultura en granjas norteamericanas.

Muy por debajo se ubican otros residuos como las botellas PET (2.893 toneladas), que son aquellas que sirven para bebidas carbonatadas y agua. También llegan desperdicios de polietileno de alta y baja densidad y en menor cantidad fundas plásticas, rollos, plásticos molidos, entre otros. Según el registro de aduanas, el 57% de esas importaciones llegó como material usado. Pero no hay forma de saber en qué estado llegaron (sucios o mezclados) o si son aptos para su reciclaje.

Las autoridades competentes desconocen qué está ingresando al Ecuador bajo la partida 3915 y sus subpartidas. La única información que tienen corresponde a los datos del Servicio Nacional de Aduanas (SENAE) sobre los montos y toneladas importadas bajo las denominaciones de desechos plásticos. El Ministerio de Ambiente, por ejemplo, no pudo precisar si están arribando materiales considerados como “otros residuos plásticos” (que se mezclan entre sí, o con otros residuos o están contaminados) o “plásticos peligrosos”. Yadira Pilco, de la Dirección de Sustancias Químicas, Residuos y Desechos Peligrosos y No Peligrosos de esta cartera de Estado dijo: “como autoridades no podemos estar chequeando el cargamento con lotes de residuos, por eso es la responsabilidad del que trae estos materiales”.

Ambiente afirmó que serán necesarias tecnologías como equipos portátiles de fluorescencia de rayos X para detectar algunas de sustancias de preocupación como compuestos orgánicos persistentes.


En el 2018, se fueron a los botaderos del Ecuador la cifra colosal de 531.461 toneladas de plástico, lo que equivale al peso de más de 350.000 vehículos medianos. Foto: EFE

LAS AUTORIDADES COMPETENTES DESCONOCEN QUÉ ESTÁ INGRESANDO AL ECUADOR BAJO LA PARTIDA 3915 Y SUS SUBPARTIDAS. SOLO TIENEN INFORMACIÓN DE LOS MONTOS Y TONELADAS IMPORTADAS BAJO LAS DENOMINACIONES DE DESECHOS PLÁSTICOS.

Plan V consultó al SENAE qué controles y supervisiones están haciendo al respecto. Solo se limitó a decir que, si alguna vez se prohíbe de forma legal un tipo de importación, Aduanas cumplirá con los controles.

En Ecuador, el ingreso de desechos plásticos no está prohibido, pero sí debe ser regulado. Desde el 2015 existe normativa como el acuerdo 061 que controla todo movimiento transfronterizo de desechos peligrosos y especiales. Así lo mencionó la funcionaria Yadira Pilco. Lo mismo sucede con el Código Orgánico del Ambiente, vigente desde el 2018. Su artículo 227 y su reglamento prohíben la introducción o importación al país de residuos y desechos. La ley establece que los residuos no peligrosos y especiales solo podrán ingresar al país cuando el fin solamente sea el aprovechamiento y para satisfacer la demanda nacional. Es decir, todo movimiento transfronterizo de desechos debe contar con la autorización de Ambiente. Sin embargo, este ministerio solo registra tres solicitudes de empresas.

Asimismo, este tema está en la Ley para la Reducción de Plásticos de un Solo Uso, aprobada en noviembre del 2020. Solo si se comprueba que existe escasez de estos materiales en el país se otorgará una dispensa temporal para la importación, mientras dure la escasez. Ambiente ha anunciado que en el Reglamento de esa ley constarán las especificaciones para ese procedimiento.

Pero además de toda esa normativa interna, Ecuador es suscriptor del Convenio de Basilea y de su Enmienda sobre plásticos, que agrega al acuerdo el control de los residuos plásticos mezclados, sucios y halogenados (que generan emisiones tóxicas durante la incineración). Es decir, los llamados plásticos ‘no peligrosos’. Esta Enmienda rige desde el pasado 1 de enero de 2021.


Así lucía en junio de 2020 el relleno sanitario del Inga. Diariamente, Quito entierra allí 2.200 toneladas de desechos orgánicos y plásticos y su infrasestructura está por colapsar. A pocos kilómetros, la empresa recicladora Productos Paraíso importa desechos plásticos desde Estados Unidos. Foto: PlanV

Esto contrasta con la posición del SENAE y del Ministerio de la Producción. El primero sostiene que no hay restricciones ni prohibiciones para la importación de las mercancías de las subpartidas 3915. Dijo que la única prohibición de importación de las referidas mercancías es cuando son originarias de Corea del Norte. También mencionó que, de acuerdo a la clasificación por uso o destino económico establecido por el Banco Central, las subpartidas del capítulo 3915 están catalogadas como materia prima. Producción también considera materia prima a este tipo de importaciones y sostiene que esto se enmarca bajo los principios de la Economía Circular, cuya política nacional aún se está elaborando.

Una limitación de la base de datos fue la falta de información de los proveedores de esos desperdicios al país de destino. Sin embargo, algunos envíos registran lo que en comercio exterior se denomina “embarcador”, que puede ser la empresa que exporta o la empresa que solo se encarga del envío.

Con esa salvedad, en lo que corresponde a Estados Unidos cuatro firmas aparecen como “embarcadores” de los desperdicios con destino a Ecuador. Una de ellas es TRADEPRO INC. que es un importador, exportador y proveedor de materias primas plásticas con sede en Miami. Esta firma, por ejemplo, es la importadora de esos desechos para las empresas ecuatorianas Productos Paraíso, Promaplast, Imagor, Nutec, entre otras.

ECUADOR ES SUSCRIPTOR DEL CONVENIO DE BASILEA Y DE SU ENMIENDA SOBRE PLÁSTICOS, QUE AGREGA AL ACUERDO EL CONTROL DE LOS RESIDUOS PLÁSTICOS MEZCLADOS, SUCIOS Y HALOGENADOS.

El Gobierno patina con sus cifras

Plan V inició esta investigación a finales del 2019. En ese entonces requirió cifras sobre las importaciones de desechos plásticos a las autoridades competentes. Pero un año después, al actualizar los datos, aparecieron inconsistencias.

En el 2019, el Ministerio de Producción -citando al SENAE- envió, mediante correo electrónico, que las importaciones de desechos, desperdicios y recortes plásticos ascendían 11,53 millones de dólares y a 65.783,40 toneladas, en el periodo comprendido entre 2016 y julio de 2019. Mientras que las cifras entregadas en el 2020 por el SENAE hablan de la importación de 37.579 toneladas a un costo de USD 14,3 millones. Eso implica un descenso de más de 28.000 toneladas.

En la información requerida en el 2019 y que llegó a través de Producción, que a su vez citó cifras del SENAE, el número de toneladas importadas anuales oscilaba entre 16.000 y 20.000 toneladas. Pero en el 2020, los datos del SENAE bajaron a 2.000 y 11.000 toneladas.

En un pedido de aclaración sobre las cifras, el SENAE se ratificó en los datos proporcionados. Producción, en cambio, no supo dar una respuesta clara. Este ministerio, por correo electrónico, mencionó que entre las cifras del SENAE y del Banco Central suele haber diferencias por las declaraciones sustitutivas o declaraciones bien hechas que cambiaron por error de agentes aduaneros o por cambio de subpartidas. Al consultar nuevamente a Producción si lo que quería decir era que la fuente de sus cifras era el Banco Central, ya no respondió más el correo. Se recibió una llamada del personal del área de Comunicación, que aseguró que estaban buscando la procedencia de esa información. Pero hasta el momento no hay una respuesta que justifique el origen de esos datos.

En su respuesta de octubre del 2020, el SENAE detalló que las 37.579 toneladas de desechos plásticos fueron importadas bajo dos regímenes aduaneros: para consumo y para admisión temporal y perfeccionamiento, llamado Régimen 21. Este último “es un régimen aduanero a través del cual se puede introducir mercancías al territorio ecuatoriano, para ser sometidas a un proceso de perfeccionamiento”. Es decir, después de un proceso industrial vuelven a ser exportadas.

Tanto en el 2019 como en el 2020 se identificaron fuertes restricciones de acceso a la información oficial sobre estas partidas arancelarias. El SENAE prácticamente bloqueó toda posibilidad de acceder a información comercial de las empresas, cuando esa información es pública. En el 2020, Producción ya dejó de entregar este tipo de información.

María Esther Briz, de la organización Mingas por el Mar, afirma que hasta los países del sudeste asiático -que ahora están siendo el principal destino de la basura mundial- ya están trabajando en regulaciones y prohibiciones para evitar estas prácticas. La activista agrega que uno de los aspectos más preocupantes es justamente la falta de conocimiento alrededor de este tema, ya que al estar fuera del radar tanto de las autoridades como de la ciudadanía.

Por lo tanto, dice Briz, es importante pensar en la amenaza que esto significa para países como Ecuador, donde la información respecto a este tema es casi inexistente. “Es incomprensible que un mismo organismo público proporcione datos tan dispares de un año al otro. ¿Qué está pasando allí? ¿No se están tomando bien los datos o se está ocultando algo? Tenemos que estar vigilantes y exigir transparencia”.

Fuente: https://www.planv.com.ec/investigacion/investigacion/eeuu-envia-ecuador-mas-100-contenedores-mensuales-con-sus-desechos

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