El turismo, al rescate de las florícolas

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Fecha de publicación

octubre 6, 2020

EXPRESO

Las fincas abren sus puertas para mostrar el proceso de producción, a través del proyecto La Ruta de la Rosa. El sector se reactiva tras la pandemia.

En marzo de este año, Fernando Guerrero pensó que la pandemia de COVID-19 lo dejaría en bancarrota. Él es gerente de la florícola Da Vinci Roses, ubicada en Tabacundo, en el cantón Pedro Moncayo (Pichincha), al norte de Quito.

Tras semanas de no vender nada entre marzo y abril de este año porque los mercados, como Europa o Rusia se encontraban cerrados por el coronavirus, Da Vinci Roses comenzó a comercializar sus rosas nuevamente, de a poco.

“Creo que lo más importante es que en esta compañía no hubo despidos”, dice con orgullo, Guerrero.

Tras la pandemia, Da Vinci Roses ha abierto sus puertas al público para mostrar todo el proceso del cultivo de las rosas. La florícola forma parte del proyecto denominado La Ruta de la Rosa, que busca impulsar al sector, sobre todo a las fincas pequeñas que fueron golpeadas por el confinamiento.

Entre marzo y mayo, cerca de 400 fincas de Pedro Moncayo cerraron sus puertas y, en muchos casos, debieron despedir a sus trabajadores, asegura Virgilio Andrango, alcalde del cantón.

“Algunas empresas tomaron decisiones apresuradas. Muchas empresas mantuvieron su gente y a ellos les ha ido bien (…)Creo que despidieron a unas 1.500 a 2.000 personas”, dice el alcalde.

Ahora, las florícolas se levantan y aseguran que la demanda ha crecido en los últimos meses. Los envíos, sobre todo a Estados Unidos, amortiguan un año complicado.

Muchas empresas tomaron decisiones apresuradas. A ellos les fue mal.

Virgilio Andrango, alcalde de Pedro Moncayo

J&M quiere contar a los turistas cómo se obtienen “las mejores rosas del mundo”. Su gerenta, Tatiana Morales, cuenta que los países que más dejaron de comprar las flores fueron los europeos.

Durante el recorrido por la finca de J&M, el turista puede presenciar desde los procesos de siembra hasta el empaquetado de las flores, cuyas cajas se almacenan en cuartos fríos antes de partir al Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito para viajar a Rusia, Italia, España, Países Bajos, Estados Unidos, entre otros destinos.

Las fincas más grandes ya ofrecían recorridos a visitantes, explica Alicia Landeta, directora de Desarrollo Económico y Turístico del GADde Pedro Moncayo. Las visitas, sobre todo, se hacían para clientes o potenciales clientes de las empresas.

Pero con el impacto de la pandemia, sobre todo a las fincas más pequeñas, surgió la idea de La Ruta de la Rosa para que conozcan a Pedro Moncayo como la capital mundial de la rosa. El objetivo es atraer a turistas al sector para que se dinamice la economía del cantón. Además, las visitas pueden atraer a potenciales clientes.

Por ahora, el Municipio de Pedro Moncayo busca contactar a operadoras turísticas para que incluyan en sus catálogos La Ruta de la Rosa dentro de las opciones que pueden escoger los turistas extranjeros y nacionales.

El objetivo es que, al menos, 10 fincas del cantón cuenten con recorridos estandarizados para ofrecer a sus clientes a fin de año.

Respecto a los costos, por ahora no hay un valor fijo y se cobra entre 5 y 10 dólares por persona, en caso de turistas locales. Para extranjeros el precio puede subir a los 20 dólares.

A esa estrategia también se suma la Exposición del Colibrí, que busca mostrar el potencial turístico del cantón. Por ejemplo, estuvieron presentes en el Portal Shopping para atraer visitantes.

Fuente: https://www.expreso.ec/actualidad/economia/turismo-rescate-floricolas-91203.html

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