VOCES CAMPESINAS Evelyn Perea «No todos tenemos la opción de quedarnos en casa»

Autoría:

OCARU

Fecha de publicación

abril 25, 2020

OCARU

Soy Evelyn Perea, lideresa de la Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas y parte de la Universidad Campesina “Utopía Popular”.

¿Cómo se está viviendo la epidemia del coronavirus en las comunidades?

Es una desesperación, porque hasta ahora siempre hemos visto que pasan este tipo de cosas por televisión, pero desde lejos, por ejemplo el tema del ébola. Dentro de las comunidades no llega mucha información. En algunas comunidades ni siquiera hay energía eléctrica, entonces existe una cierta calma, pero también se generan muchas especulaciones que asustan. Hace falta informar a la gente sobre cómo prevenir el virus. La mayoría de la gente campesina que había migrado a la ciudad, tuvo la suerte de regresar antes de que aumenten los contagios. Muchas personas ingresaron a sus fincas y están retomando el trabajo productivo. Entonces en este momento de crisis, vemos que necesitamos producir.

Entonces para los y las campesinas, ¿qué ha cambiado específicamente?

Las personas de las comunidades siempre salían los fines de semana a los pueblitos donde llegan los carros de los comerciantes, a comprar el arroz, las cebollas, el tomate, el pimiento, el ajo, etc. Ahora todo está caro y escaso. En el caso del arroz, no les quieren vender más de 25 libras. Los que pueden conseguir transporte, salen de las comunidades pero tienen que ir más lejos para poder comprar víveres. También el transporte ya no cobra el mismo precio que antes, sino hasta el doble o triple.

También nos sentimos cómodos, por ir a comprar en vez de producir nosotros mismos. Muchos dicen «ay, eso apesta, o se daña, entonces prefiero ir a comprar y no producir». Entonces muchos agricultores producen para poder comprar comida, no para consumir y en este momento, se vuelve muy aparente, que si no tengo la producción para consumir, me quedo corto. También hay que tomar en cuenta que Esmeraldas es una provincia prominentemente cacaotera. Justo está comenzando la cosecha, pero el precio del cacao se vino al piso. Entonces los productores ven que su economía se está reduciendo, ya no tienen la fuente económica más importante, que es el cacao.

Frente a la caída del precio del cacao, ¿qué se plantea hacer, desde los y las productoras y las organizaciones?

Decirles que no produzcan no es correcto. Pero lo primero es incentivar que se diversifique la finca, mostrar cuán importante es tener una finca diversificada. O sea, si se está cayendo el precio del cacao, se deben tener otros productos que ofrecer. ¡Yo pienso que hay que sembrar porque vienen momentos duros! Ya han declarado restricciones para todo el mes de abril y frente a eso hay que apostarle al campo. Hay que sembrar para poder tener una producción que nos permita aguantar la crisis económica que vendrá después de esto. Como Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas (UOCE) vemos que es una oportunidad para abrirles los ojos a los compañeros de las comunidades, sobre lo necesario que es producir, no solamente para la economía sino también para nuestra alimentación. Entonces queremos incentivar la producción y también generar un mayor intercambio entre comunidades. Si una comunidad tiene mucho verde y la otra mucha papaya, se debe incentivar el trueque. Nosotros, por ejemplo, podríamos recopilar los productos y organizar el intercambio entre comunidades para abastecer a todos. Y si fuera posible, también a nivel interprovincial, entre costa y sierra, generando una dinámica propia. Así tal vez, se podría llevar hasta los barrios pobres de las ciudades, los suburbios donde la pobreza es una herencia de toda la vida y donde ahora muchos están con esperanzas de recibir el bono que entregará el gobierno por la emergencia.

¿Cómo ha reaccionado la gente frente a las medidas de emergencia?

Aquí, la policía brilla por la ausencia. Solo los primeros dos días del toque de queda transitaron por esta zona, después ya no. La gente sigue saliendo después de las dos de la tarde, incluso encontrarás personas jugando futbol hasta la noche. Además, la gente anda sin mascarillas porque no hay. Al mismo tiempo, ha aumentado la inseguridad, la delincuencia. Un factor que lo explica, es que hay mucha gente que vive del día al día. Entonces las medidas del gobierno no toman en cuenta eso, que no todos tenemos la opción de quedarnos en casa; la opción de tener comida, de tener un trabajo y la seguridad de poder volver a él cuando termine la cuarentena. Para las personas que no tienen comida y trabajo, esto puede ser un incentivo para la delincuencia. Lo otro, es la drogadicción que es un problema muy importante aquí. Entonces si esas personas no tienen sus fuentes de dinero para comprar sus productos, de cualquier forma lo buscarán.

¿Qué pasa con los y las jornaleras en las plantaciones de palma africana o de teca?

Ellos siguen en su trabajo. Todos los días se busca la manera de trasladarlos a las plantaciones, ya que no hay transporte en este momento. Además, ellos viven mucha explotación. Familiares míos cuentan que les hacen trabajar 20 días, prometiendo que les pagarán después, pero nunca les pagan.

¿Qué significa esta emergencia para los y las jóvenes en el campo?

De los jóvenes, muchos retornaron a sus fincas. Están retomando el trabajo productivo y acompañando a sus familias. Pienso que ahora es tiempo de enseñarles las actividades en el campo, porque la culpa de que los jóvenes migremos a la ciudad también es de los padres, quienes dicen «no quiero que mis hijos sean como yo». Por eso dejan de exigir al hijo que vaya a la finca. Entonces ahora, en el momento de emergencia, también hay que enseñarles a trabajar la tierra, a sembrar, etc.

Temo que vendrá una crisis económica muy fuerte. Entonces muchos de los jóvenes que dejaron de estudiar ahora, no volverán a clases después de la cuarentena porque las familias no tendrán los recursos económicos para cubrir los gastos de la educación. En esta situación, solo en el campo está la respuesta: tenemos que producir.

Evelyn-Pereira

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  +  73  =  77