VOCES CAMPESINAS Rosa Gerez «Estamos con pérdidas económicas pero no queremos pérdidas humanas»

Autoría:

OCARU

Fecha de publicación

abril 24, 2020

OCARU

Mi nombre es Rosa Gerez, fui presidenta del Movimiento Indígena y Campesino de Tungurahua (MIT). Actualmente soy dirigente de la CAOI (Coordinadora Andina de Organización Indígenas de Abya Yala). Vivo en Pelileo, comunidad Salasaka.

¿A qué se dedica en el campo? ¿Dónde es su finca?

En el campo nos dedicamos a sembrar, cultivar y cosechar en nuestras chakras comunitarias, un elemento primordial para garantizar la soberanía alimentaria de las grandes ciudades y de nuestras comunidades. Las chakras comunitarias están en nuestro territorio Salasaka.

¿Qué pasaría si ustedes dejan de producir alimentos?

La soberanía alimentaria de las ciudades y comunidades no se garantizaría. Cuando hay hambre, la pelea no es por el dinero sino por la comida. Por eso, nosotros tenemos una responsabilidad en el campo, de que nuestros productos lleguen a las mesas de las familias en el Ecuador y el mundo. Tenemos que garantizar una alimentación adecuada con productos frescos, orgánicos y hortalizas. Lo que en las ciudades a veces se está olvidando, porque comen enlatados y procesados con preservantes, cosas que no fortalecen el sistema inmunológico. Estamos haciendo todo lo necesario para seguir garantizando los productos, también para las comunidades mismas. Al momento que no produzcamos, tampoco podemos garantizar la alimentación de nuestros hijos.

¿Cómo están viviendo la pandemia los productores campesinos? ¿Qué ha cambiado en sus vidas?

Ha cambiado bastante el trabajo cotidiano. Ahorita por el tema de la pandemia, solo sale una persona por familia a hacer el cuidado del campo, sea el jefe de hogar o la madre. También, antes uno trabajaba el día completo pero hoy estamos solo hasta el mediodía. En la mañana sacamos nuestros productos, hacemos limpieza en nuestras chakras comunitarias y sembramos, hasta que vengan los primeros vientos para así cuidar de la salud de los comuneros.

También estamos cuidándonos con mascarillas, gorras, guantes, nos tapamos el rostro con bufandas, pañuelos. No queremos infectarnos o enfermarnos. Inclusive ahora no se está trabajando con mingas, ni con peones. Sino solo una persona o dos, pero conservamos la distancia. Esto es importante, porque una cosa es garantizar la soberanía alimentaria y otra es garantizar la salud de las familias. Después del trabajo, ingresamos a las casas desinfectándonos con nuestras plantitas amargas como la ruda, el eucalipto, las hojitas y zumo de limón, haciendo vaporizaciones. Así protegemos a nuestros niños.

¿Cuál ha sido el impacto de la cuarentena sobre la producción? ¿Sobre la Comercialización?

Sobre la producción, no podemos seguir produciendo la misma cantidad de antes. Ofrecer nuestros productos en gran cantidad no se puede. Varios compañeros de comunidades que habían sembrado, choclito, papas, arvejas, lamentablemente están con grandes pérdidas. Pero nosotros queremos no tener pérdidas de nuestros familiares, pérdidas humanas. Estamos con pérdidas económicas, pero estamos en nuestros campos a la espera que Dios nos ayude y que esto pase. Otro cambio importante en la producción es que ahora no se puede hacer lo que siempre se ha hecho: trabajar en minga, el compartir, el “randi randi”, el brindar. La siembra la hacíamos en familia. Siempre compartimos en familia, en “ayllu” y todo esto ha cambiado bastante.

El impacto en la comercialización es que ahora ya no se puede abastecer en los grandes mercados con nuestros productos, por ejemplo, al mayorista o enviar a centros de acopio. Ahora solo estamos llevando nuestros productos en pequeñas cantidades a las ferias comunitarias aquí mismo en la comunidad. Para por lo menos abastecer con nuestros productos a la gente de nuestras comunidades. Ojalá después que todo pase, podamos recuperar poco a poco la producción y comercialización al mismo nivel de antes. Pero ahora lamentablemente estamos limitándonos a producir en gran cantidad, porque serían pérdidas grandes y por eso solo estamos trabajando las chakras comunitarias.

¿Qué están haciendo ahora los hombres? ¿Las mujeres? ¿Lxs guaguas? ¿Qué hace la comunidad?

El hombre ahora está con actividades antiguas, como el tejido en telar de poncho y tejido de la vestidura en general para hombres, mujeres y niñxs. Las mujeres acá se están dedicando al hilado dentro de las casas. Mientras que los niños están aprendiendo los quehaceres del hogar, lavar, ayudar en la cocina a la madre, hacer los ovillos de hilo para que el papá teja, aprendiendo a hacer artesanías, cosas que ya estábamos olvidando. Eso nos ha ayudado a unirnos como familiar y nos ayuda a desestresarnos sobre lo que está sucediendo en el país. Es hacer trabajo cotidiano, pero dentro del hogar. Creo que todo va en conjunto.
El tema de la distribución del trabajo en casa para que participen todos, que los quehaceres no solo sean trabajo de la mamá para crear un verdadero compartir. En el trabajo cotidiano de antes no se podía compartir emociones, fracasos, tristezas, anhelos, sueños. Ahora en la cuarentena estamos sentándonos y escuchándonos entre padres y niños. Estamos enseñando nuestros saberes ancestrales a los niños, por ejemplo, sobre las plantas para prevenir el virus. También en la alimentación, qué alimentos consumir para el sistema inmunológico. Los niños van aprendiendo con las actividades cotidianas. Este tiempo ha sido un espacio para meditar, compartir, sentarse en familia y conversa.

¿De dónde sacan la información sobre prevención del virus?

Nos informamos desde los medios de comunicación del gobierno, la radio, la televisión. También aquí en las comunidades están haciendo visitas desde el subcentro de salud y el ministerio de salud. También un rol importante ha sido del cuerpo de bomberos, que están informando con los altoparlantes cómo hacer el aseo de las casas y aseo personal, cómo cuidar de los niños y ancianos. Finalmente, los cabildos de acá han tenido una capacitación del ministerio de salud y ellos también nos están informando qué tenemos que hacer.

Rosa Gerez.
Rosa Gerez.

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